
Hace unos días, una mujer del estado de Nueva Jersey alertó a la policía al ver merodeando su casa un extraño animal, que finalmente resultó ser un enorme y manso gato blanco que pesaba 44 libras (19,9 kilos) y que fue bautizado como "Prince Chunk" ("el Príncipe Fornido").

No hay comentarios:
Publicar un comentario